Los tipos de insulinas se pueden clasificar en base a dos criterios: su farmacocinética y su composición.

Según su farmacocinética, se diferencian en función a la rapidez con la que tienen lugar sus efectos.  La farmacocinética es una rama de la farmacología donde se estudian todos los procesos a los que se somete un fármaco desde que entra en el organismo. Estos son los procesos de liberación (que no afecta ya que la forma de administración de las insulinas no es vía oral), absorción, distribución, metabolismo y excreción. Por ello, cuanto antes tengan lugar estos procesos, especialmente la absorción, mayor es la rapidez de acción de la insulina. También hay mezclas de insulinas con diferente rango de acción.

Según su composición, se diferencian las insulinas humanas y los análogos de insulina. Estos análogos se obtienen mediante tecnología de ADN recombinante y en función de las modificaciones que sufran, verán alterada su farmacocinética pero no sus propiedades farmacodinámicas.