¿Qué es el pie diabético y qué precauciones se deben tener?
El pie diabético es una complicación que puede aparecer en pacientes diabéticos con neuropatía diabética y vasculopatía o enfermedad vascular periférica. Es importante concienciar al paciente de las pautas que debe seguir a modo preventivo ya que la tasa de amputaciones en general es 15 veces mayor que en el resto de la población. Las consecuencias pueden ser más graves si no se toman medidas.
Como he comentado el origen de la patología parte de:
- Neuropatía diabética: se trata de una afección del sistema nervioso que tiene lugar cuando hay una situación crónica de hiperglucemia. Puede cursar con sintomatología leve hasta que el daño es considerable. Se manifiesta más a menudo en piernas y en los pies con dolor agudo y entumecimiento de los miembros.
- Enfermedad vascular periférica: tiene lugar en las extremidades por la acumulación de lípidos en las paredes de los vasos sanguineos, reduciendo así el flujo de las arterias.
El pie diabético tiene varios estadíos y rara vez se presenta acompañado de alguna sintomatología adicional. Estos síntomas de infección que pudieran acompañar son fiebre, taquicardia y un incremento del recuento leucocitario.
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¿Qué estadíos presenta un pie diabético?
Según Meggitt Wagner, la clasificación de lesiones en pie diabético es la siguiente:
Fase 0
Pie de riesgo que no presenta lesiones. Puede presentar hiperqueratosis, es decir, presencia de callo o durezas. La piel suele presentarse más gruesa de lo habitual y verse algo descamada especialmente en los puntos de apoyo. Otros indicadores de que nos encontramos en esta fase pueden ser las deformidades digitales o infecciones fúngicas como la onicomicosis y el pie de atleta.
Fase 1
Aparición de úlcera superficial muy visible. Se produce una destrucción de las capas superficiales de la piel especialmente en las áreas de mayor presión. Con el tiempo no mejora si no que tiende a infectarse, causando grandes abscesos e incluso osteomielitis. En este último caso ya hay un daño a nivel óseo de graves consecuencias.
Fase 2
La ulceración es más profunda que en fase 1 y ya afecta a ligamentos, músculos tendones y tejido subcutáneo.
Fase 3
En esta fase tienen lugar los abscesos y la osteomielitis. Los abscesos son inflamación agudas con mucho pus causados por bacterias gram- que a posteriori cicatrizan y calcifican. En el proceso destruyen los tejidos y los órganos que se ven afectados. La osteomielitis, por su parte, es una erosión ósea causada por bacterias de carácter purulento que se puede diagnosticar mediante una gammagrafía ósea.
Fase 4 y 5
En esta fase tiene lugar una necrosis parcial o total del tejido. Puede ser de tipo isquémico (falta de riego en la zona) o gangrenosa (bacterias anaerobios producen una liberación de toxinas que genera edema y formación de gas). En ambos casos la situación es crítica y suele acabar con una amputación parcial o total.
¿Qué precauciones tomar en un pie diabético?
El primer paso para el paciente diabético como es lógico es intentar mantener la glucemia en valores regulares pero en caso de que lo desarrolle debe seguir las siguientes pautas:
Correcta higiene de los pies
El paciente debe lavarse los pies a diario con agua tibia y jabón de pH neutro preferentemente. Luego debe secarse con calma los pies especialmente entre los dedos. Si es necesario aplicar talco entre las zonas interdigitales. En cuanto a las uñas conviene limarlas pero no cortarlas.
Calzado
El calzado debe ser cerrado y muy cómodo. Hay que evitar el roce y elegir correctamente el material, el cuero blando sería una buena elección. Bajo ningún concepto el paciente debe ir descalzo y por tanto, debe llevar o bien calcetines de lana o algodón o medias de algodón o nailon.
Cuidados cosméticos
El pie de estos pacientes debe estar bien hidratado, por ello las cremas para pie diabético suelen llevar altas concentraciones de urea. Además en fases iniciales, como hemos comentado, suelen aparecer hiperqueratosis como durezas y callos por lo que también suelen llevar en su composición ácido salicílico al 10%.
¿Qué tratamiento recibe un pie diabético en fases más avanzadas?
En primera instancia se deben seguir las medidas higiénicas comentadas con anterioridad pero en caso de no ser suficiente podrían requerirse tratamientos adicionales.
Con úlceras superficiales suele seguirse tratamiento conservador, es decir, medidas higiénicas más reposo y limpieza diaria de la herida con gasas impregnadas con suero fisiológico. En cualquier caso, un pie diabético en fase 1 debe tener el seguimiento por parte de un especialista cada 2-3 días a lo sumo. Se está profundizando en el uso de de factores de crecimiento y sistemas de autoinjerto pero aún no hay evidencia clínica suficiente ni consenso científico.
En el caso de úlceras más profundas se recomienda reposo total y uso de antibióticos orales. Se debe tomar muestra de exudado y realizar antibiograma. Los antibióticos de referencia para estos casos son:
- Amoxicilina + Ácido clavulánico (500-875 mg cada 6-8 horas)
- Ciprofloxacino (750 mg cada 12 horas)
En caso de presentar aspecto verdoso, suele indicar infección por Pseudomonas. En este caso debe sumarse a la terapia:
- Clindamicina (300 mg cada 6-8 horas)
- Metronidazol (500 mg cada 8 horas)
En este estado el especialista valorará si conviene el ingreso o no en un centro hospitalario y deberá vigilar de cerca si hay partes del tejido del pie en proceso de necrosis.
Si la situación empeora a una fase 3, 4 o 5 se le aplicarán al paciente en el hospital antibióticos vía parenteral y se valorarán otras técnicas quirúrgicas en caso de isquemia o gangrena.

