Glucógeno

¿Qué es el glucógeno y donde se encuentra?

El glucógeno es el principal polisacárido de reserva de las células animales y constituye el equivalente del almidón de las células vegetales. Abunda especialmente en el hígado donde puede llegar a constituir el 10% de su peso húmedo. En las células hepáticas, el glucógeno aparece en forma de grandes gránulos. También se halla presente en el músculo esquelético representando el 1-2%.

 

¿Cuál es la estructura química del glucógeno?

El glucógeno es un polisacárido de la D-glucosa con enlaces α (1→4). Puede constar de más de 100.000 monómeros. Es un polisacárido compacto con ramificaciones cada 8-12 moléculas de glucosa. Los enlaces de las ramificaciones son  α (1→6). El glucógeno se hidroliza con facilidad por las α y ß amilasas para rendir glucosa y maltosa respectivamente. La acción de dicha amilasa produce también una dextrina límite.

 

Síntesis y degradación del glucógeno

El proceso de síntesis del glucógeno se llama glucogenogénesis. Este proceso tiene lugar por medio de la enzima glucógeno sintasa y tiene lugar en varias etapas.

Por otro lado, el proceso de degradación del glucógeno se llama glucogenólisis. Este proceso tiene lugar por medio de dos enzimas: la glucógeno fosforilasa y la enzima desramificadora del glucógeno.

Es importante considerar que determinadas hormonas del cuerpo humano pueden estimular estos procesos metabólicos en el organismo:

  • La insulina induce la activación de la enzima glucógeno sintasa,  estimulando de esta manera la glucogenogénesis.
  • Las hormonas adrenalina y glucagón, en cambio, activan la enzima glucógeno fosforilasa provocando la glucogenólisis.

 

Principales funciones del glucógeno

Las principales funciones del glucógeno son:

  • Almacenamiento hepático con alta actividad metabólica para regular la glucemia en sangre.
  • Reservorio energético en el músculo esquelético.
  • Almacenamiento (mucho menor) en los astrocitos ubicados en el cerebro. Estos son células gliales implicadas en multitud de funciones relacionadas con el soporte a neuronas y al sistema nervioso.
  • Presencia menos significativa pero que puede resultar en cierto rendimiento energético en sangre, en glóbulos blancos y en el riñón.

 

Consecuencias de niveles bajos de glucógeno

Los niveles bajos de glucógeno bajos suelen venir provocados por un entrenamiento físico prolongado que consume todas las reservas. Esto se manifiesta en forma de dolor muscular, calambres, rigidez y debilidad notable. En estos casos el cuerpo humano empezaría a consumir los cuerpos cetónicos para obtener energía. La conveniencia o no de consumir los cuerpos cetónicos lleva a un debate extenso en la comunidad científica ya que se considera que abusar de los estados de cetosis puede conllevar perjuicios a largo plazo. Por ello, cuando se empiecen a manifestar esos síntomas se recomienda paralizar la actividad física o bien consumir carbohidratos de rápida absorción.

Un caso más raro sería la patología conocida como glucogenosis. Esta enfermedad tiene lugar por un defecto en las enzimas implicadas en los procesos metabólicos de síntesis y degradación del glucógeno. Se trata de una enfermedad hereditaria cuyo tratamiento varía mucho en función de cada paciente.

 

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